sábado, 18 de octubre de 2025

Cervantes y Shakespeare, admiradores de las quijotadas y abuelos del cine B


Con el amigo Gerardo nos enternecemos con los percances heroicos de los "losers", que, en su tierna locura, nos hacen reír de nosotros mismos. Del Quijote y Bottom a Ed Wood y a los Hrundi Bakshi, y a Clouseau de Peter Sellers, hay un solo, pero decisivo, paso.

La dignidad en el tropiezo —como el Chaplin de Tiempos Modernos que, en su arrobamiento por su primera choza conyugal, cae de cabeza en un charco— no solo nos hace reír, sino que nos reivindica a los que soñamos demasiado grande, pero que podemos reírnos de los porrazos.

Pero Cervantes y Shakespeare no reservaron la imaginación a los héroes, sino también a los antihéroes, a los cómicos esfuerzos por hacer una obra maestra de un bodrio y viceversa.

Allí está Tim Burton con su homenaje a Ed Wood



Y las inolvidables catastrofes del cine B de terror como Reptilicus, que nos hacian suspender la incredulidad con monstruos de goma


O el terror televisivo y el pulpo de goma de Narciso Ibáñez Menta


Aquí puse a mi asistente AI a explorar más otras asociaciones que se me ocurrieron y a analizar los resultados con mis muy personales parámetros.  El resultado -que requirió muy poca edición- se los comparto para estimular los pensamientos como toda buena divagación:

1. La risa que salva

Pocos gestos revelan mejor la grandeza de un creador que su capacidad de reírse con ternura de la locura humana. Ni Cervantes ni Shakespeare fueron burlones crueles; su humor fue médico, no sarcástico, curativo más que hiriente. Ambos descubrieron que la frontera entre la ilusión y el ridículo no destruye al hombre, sino que lo hace entrañable. En ese punto —entre el delirio del caballero andante y la torpeza del actor que recita mal su papel— se esconde la semilla de la modernidad: la autoconciencia del error.


2. El Quijote: la dignidad del disparate

En Don Quijote de la Mancha (1605–1615), Cervantes convierte al fracaso en una forma de nobleza. Don Quijote no deja de ser ridículo —un hidalgo que confunde molinos con gigantes—, pero el autor nunca lo humilla. Su humor es cariñoso y pedagógico: la risa enseña a distinguir entre los sueños imposibles y las ilusiones necesarias.

Cervantes logra un equilibrio entre compasión y crítica: nos reímos de las quijotadas, pero también nos reconocemos en ellas. Como señala Riley (1990), “la locura de don Quijote no es sólo un desvarío personal, sino una metáfora del anhelo humano de sentido frente al absurdo del mundo”.


3. Shakespeare: los actores que no saben actuar

En A Midsummer Night’s Dream (ca. 1595), los rudos artesanos de Atenas ensayan una tragedia absurda para la boda del duque. La escena de Pyramus and Thisbe es un festival de torpeza: actores que olvidan el texto, declaman mal y entran a destiempo. Pero Shakespeare no los ridiculiza; los trata con la misma ternura con que Cervantes trata al Quijote.

Ambos autores comparten el mismo afecto por la ingenuidad creadora. Los personajes fracasan en su intento de representar la grandeza —ya sea la caballería o la tragedia clásica—, pero en su fracaso hay belleza. Su ridículo es puro, porque proviene del amor al ideal. Como observa Bloom (1998), “Shakespeare nunca se burla del soñador: sólo del cínico que ha dejado de soñar”.


4. Tim Burton y la quijotada moderna: Ed Wood

Cuatro siglos después, Tim Burton reescribió esa tradición en Ed Wood (1994). El protagonista, inspirado en el peor director de la historia del cine, es un caballero andante de Hollywood. Como Don Quijote, confunde la grandeza con el decorado, y como los actores de Shakespeare, convierte el fracaso en una forma de arte involuntaria.

Burton filma a Ed Wood con el mismo cariño con que Cervantes describe a su hidalgo o Shakespeare a sus artesanos: un hombre torpe pero obstinado, cuya inocencia es más luminosa que su talento. En lugar de ridiculizarlo, lo celebra: la cámara de Burton, como la pluma de Cervantes, transforma la quijotada en un himno al idealismo.


5. Paralelo y síntesis

DimensiónCervantesShakespeareTim Burton
ProtagonistaDon Quijote, hidalgo lector de ficcionesLos artesanos que actúan Pyramus and ThisbeEd Wood, director fracasado
SueñoRevivir la caballeríaRecrear la tragedia clásicaHacer cine como Orson Welles
FracasoConfunde molinos con gigantesRepresenta mal la tragediaRueda películas imposibles
Tratamiento del autorCompasión y ternuraHumor benevolenteAdmiración romántica
MensajeLa locura es sagrada si nace del idealEl ridículo es arte cuando hay amorEl fracaso es éxito cuando es sincero

Los tres celebran la quijotada como forma de resistencia moral. Reírse del soñador sería negarse a soñar; acompañarlo en su delirio, en cambio, es reconocer nuestra propia necesidad de sentido.


6. Conclusión: la risa como espejo

Cervantes, Shakespeare y Burton comparten una misma ética estética: no hay arte sin error ni humanidad sin quijotadas. El humor no destruye el ideal, sino que lo humaniza. La risa que suscitan el caballero de la triste figura, los rudos actores atenienses o el cineasta incomprendido no es burla sino redención.

En todos ellos sobrevive una verdad profunda: lo ridículo es lo que nos une, porque sólo quien se atreve a parecer loco puede cambiar el mundo.


Referencias

  • Bloom, H. (1998). Shakespeare: The Invention of the Human. Riverhead Books.

  • Riley, E. C. (1990). Cervantes’s Theory of the Novel. Oxford University Press.

  • Burton, T. (Director). (1994). Ed Wood [Film]. Touchstone Pictures.

  • Cervantes Saavedra, M. de. (1605–1615). Don Quijote de la Mancha. Madrid: Juan de la Cuesta.

  • Shakespeare, W. (1595). A Midsummer Night’s Dream. London: Thomas Fisher.

sábado, 24 de mayo de 2025

Inteligencia Romantica

 

La encontre de casualidad (o a lo mejor no, AI esta en todos lados) y me sorprendio por la combinacion de argumento original (Scarlett Johansson seduciendo sin cuerpo), ciencia ficcion de Bradbury (un genero olvidado) y paseo por los juegos del cortejo, enamoramiento y frustracion.

La pelicula es un poco larga y algo reiterativa, pero emboca varias en angulos inesperados. No es ciencia ficcion, es sobre la ficcion humana del enamoramiento, la infatuation. El leading man esta hecho por y para mujeres, la AI seduce,  se enamora de su enamorado y lo deja con una amiga. Un viaje de dialogos intimos con voces y frases seductoras y tambien agitadas por las dudas, las inseguridades y lo celos.

Ya se, amigo: Theodore es demasiado docil, femenino casi en su sensibidad, pero hay tipos asi -todos en los momentos de exaltacion amorosa en los que disfrutamos ese brote psicotico mutuo y socialmente celebrado que es el enamoramiento-.

Pero la presencia de la voz susurrante y ocurrente en el audifono demuestra que el enamoramiento es una tormenta cerebral a duo (o trio, o...) mas que un proceso glandular u hormonal. La conciencia alterada crea la libido, querido Sigmund, no al reves, como aqui se demuestra.

Y el amor no tiene más que ver con el enamoramiento que el chispazo con un trabajoso hogar a leña. Ni que hablar de años de fuegos compartidos, arruinados, incendios volcanicos, cenizas renacientes, paciencia y trabajo para limpiar y mantener los rescoldos.

Her (un interesante uso del posesivo femenino como nombre, que no existe en castellano) es un film de guionistas de dialogo, que usa habilmente (y a veces demasiado) los meandros poeticos y musicales con pianos y guitarras gently weeping y planos pensativos y de reacciones a pura cara (Phoenix y Adams usan sus bandoneones con orejas y ojos virtuosamente, la Johansson ronronea como gato en el regazo) 

Sacando 30 minutos de aqui y alla tendriamos una joyita, pero en bruto es aun disfrutable y provocadora de pensamientos.

Como por ejemplo la necesidad y fugacidad de los metejones -no confundir con las descargas coitales que pueden o no estar en el menu como con la susurrante Samantha de la inmaterial pero intimista Johansson-, la potencia de los susurros, las confesiones y los juegos con las palabras que crean y guian a las hormonas.

La suspension de la incredulidad funciona aunque con 90 minutos habria sido mas eficaz.

La inteligencia deja de ser artificial cuando se vuelve capaz de ser romantica. Todavia no llegamos pero sirve como artilugio dramatico para desdramatizar el romance, esa necesidad que define donde comienza lo humano y termina lo artificial.

Me imagino tus sonrisas y los momentos que evocariamos si hubise habido forma de converirte en OS. O quizas lo este haciendo ahora con tu evocacion.

Disfruta esa copa.

La seguimos con un Cambio de Tropico

sábado, 17 de mayo de 2025

Eastwood el Hemingway del Cine

 


Buscando recuperarme de mi viaje en subte con el Eternauta me medique con un Eastwood reciente y vi de nuevo The Mule.

Volver a ver es una prueba acida perfecta. Despojado de la sorpresa, el gran cine se descubre ante los ojos memoriosos bajo la lupa del relato.

El viejo Clint ha evolucionado hacia la perfeccion del cuento: el Mulo es un pescador sin suerte, como el Santiago de Hemingway que brilla en su humor seco, se recupera de su fracaso y sus miserias frente a los ojos incredulos de sus mujer, hija y nieta volviendo con su pez entero para consolarlas y seguir viviendo.

Como Santiago y otros heroes del viejo Hem, el viejo Earl Stone no ha sido hecho para la derrota: la vida lo ha destruido patrimonial y fisicamente, pero no lo puede vencer. Earl ha aprendido a cuidar de los momentos fugaces como sus flores, y a cultivarlos con humor, aventura, galanteria y sobre todo, destilando su repertorio de padre y amigo. Earl rescata huerfanos en sus viajes: los narcos sin padre, los veteranos sin protector, el agente de la DEA que lo va a mandar a la carcel, su ex mujer, su hija y su nieta.

Es una muestra mas de  este maestro sabio que sabe callar y mostrar cada vez mas con cada vez menos. Tomo notas mientras recuerdo las escenas de The Mule y las ultimas cinco o seis joyitas que ha venido entregando entre sus ochenta y noventa: Million Dollar Baby (2004), Gran Torino (2008), Trouble with the Curve (2012), The Mule (2018) y Cry Macho (2021) por contar solo las que actua su edad y muestra las dichas de ser hombre, padre y amigo -no necesariamente en ningun orden-.

Y nos deja tambien, amigo, las dichas que se pueden extraer de la edad si no se deja entrar al viejo -como explica la cancion con la que don Clint cierra el film y yo esta entrada en la bitacora. 

Larga vida al buen cine, que nos sigue alentando.

viernes, 16 de mayo de 2025

Eternauta Eterno

 


Debi haberlo sabido. 

Todo lo bueno y lo malo (para mi, claro) del Eternauta esta en este trailer que podes ver en menos de un minuto. Para muestra basta ese boton.

Pero yo me tome el subte de la serie Netflix y me baje entre la estacion capitulo 3 y la 4. con ganas de esperarte (a lo mejor te gustaba) y tomar un feca (o mejor dos ginebras) para conversar tranquilos sobre lo que acababa de ver.

Dije ya sin querer el primer problema que me hizo eterno este Eternauta: esa sensacion de estar encerrado en un subte viendo una reunion de consorcio. Problema con el formato serie teleteatro que tanto ayuda a juntar guita para financiar el cine que nos gusta. Encima soy lector de cuentos, las novelas me cansan pronto.

Se va la segunda: la atmosfera (muy bien lograda) de apocalipsis paranoico en una Buenos Aires destruida, llena de cadaveres y de portenios de los de Esperando la Carroza. Una pesadilla neurotica si se extiende 5 capitulos con amenaza de temporadas. 

La partida de truco y la charla en el velero se transforman en varias horas -y cinco capitulos de viaje por los infiernos tan temidos. Darin es un Caronte carismatico pero sin un momento de respiro.

Veamos lo positivo -aparte de Darin remando con su carisma y elenco de actres de caracter haciendo personajes de pesadilla-: es una oportunidad para poner avisos de terapia en Netflix, me dicen entre risotadas mis muchos amigos analistas frotandose las manos. 

Pero seamos serios, me reclamarias seguramente con esa fe injustificada en ese lado de mi persona.

Y bueno, digamos que este Eternauta es una cruza de Relatos Salvajes con La Guerra de los Mundos apta para cualquiera que no conozca Buenos Aires y para los que sufren alucinaciones progresistas en eras de gobiernos "de derecha" donde el despiadado capitalismo convierte al hombre (y la mujer) en lobo del hombre (y la mujer).

Esta muy bien pero falta luz, humor portenio y todas esas otras cosas que caracterizan a Buenos Aires mas alla de los perfiles de edificios cerrados y calles llenas de autos y cadaveres.

Largo, lugubre y letargico. Ese me parece el resultado. Tal vez sea el formato de goteo estirado, la oscuridad permanente (con centellas amenazantes tras las nubes), o la falta de salida en un planeta que queda igual, como en una alegoria ambientalista guionada por la ya crecidita Greta Thunberg. No hay Madrid ni Barcelona, no hay Rio ni Uruguay, ni siquiera  New York o Miami, para citar los refugios habituales de los argentinos sensatos cuando se les llenan las bolas (pero claro, de las "decadas ganadas")

No hay salida,nos dicen, y la reunion de consorcio y las busquedas deseperantes de hijos y amigos, la constatacion de la perdida de otros tantos y los por venir recuerdan tantas noches sin lexotanil, tanta pesadilla paranoide,

Pero debo decir que si hay salida, como del mal cine con buenos actores. 

Esa libertad de salir a la calle a caminar, o de cambiar la musica que embola.

Mi eternauta duro poco. No tengo tanto tiempo. 

Sorry Darin, nos vemos en la proxima.


domingo, 20 de abril de 2025

Es lindo coger

 

El título de esta entrada de nuestra bitácora lo puso mucho tiempo atrás Santiago Lazzati, contador de profesión y socio de Arthur Andersen, interrumpiendo con una sonrisa una larga intelectualización de su consultor en management, un conocido psicólogo organizacional que dejare en Luis. Santiago -famoso por su talento para hablar claro- lo corto diciendo con ternura: "pero Luis: es lindo coger". 

Me quedo esa definición para siempre, y después de ver Good Luck to You, Leo Grande, una joyita con la incomparable -e irresistible- Emma Thompson, me parece obligatorio. 

El film transcurre en un cuarto de hotel, en cinco (creo) encuentros sexuales entre Emma, que hace de una profesora de secundario viuda de sesenta y tantos que ha estado casada 31 años sin tener un orgasmo y un escort masculino que se hace llamar Leo Grande (ambos comienzan usando nombres falsos) y que ella ha contratado para un encuentro por Internet.

El film es en realidad una mini obra de teatro, y una pequeña obra maestra que te debe haber gustado tanto como a mí, amigo Mario, y que creo también le gustara a los que comparten este diario imaginario. Ya me dirán seguro.

Lo primero que me fascino de este film hecho por mujeres _actriz, directora, guionista, música y equipo técnico (el único varón es el magnífico Daryl McCormack que hace de Leo) es como revalúan el coger como un acto de intimidad y de cariño, de relajación y de reconfortante desnudo personal en compañía.

En ingles americano, coger se usa como insulto devaluado: “I don’t give a fuck rebaja la nobleza del coger al “fuck” como un mero acto fisiológico. “Fuck” es algo sin valor y como verbo se usa como sinónimo de fallar, arruinar, estropear. Hasta el “ándate a la mierda” se transforma en “fuck you” que en castellano seria hacerse una noble paja. Y también al insulto visual de un dedo mayor erguido solitario en un puño cerrado.

Y el “fuck” se reduce a “echarse un polvo”: “Slam, bang, thank you m’am” dicen los sureños.

En cambio, aquí…

Leo no es un “taxi” sino un compañero de juego, que es lo que hace que Emma, después de 31 años de “polvos” pueda finalmente coger -o como dice ella en su lenguaje profesoral, tener su primer orgasmo-.

Emma tiene toda clase de complejos, miedos y desilusiones, pero un deseo postergado y el valor para tirarse a la pileta. 

Leo tiene otros, que descubre en el camino.

De un encuentro pasan a cinco, que son los títulos de los actos de la obra, en la que el coito llega para Emma al final y tendida en la cama después de “terminar” con Leo mientras este le prepara un trago de agua y antes de otro entrevero. 

Pero Emma y Leo cogen todo el tiempo durante sus encuentros, desnudándose y tocándose por dentro con gestos (que tal un beso en la mejilla de ella, una caricia en el brazo y el pecho de el and so on) y con palabras francas y sentidas de los que miran para atrás y para adentro.

Los dos se relajan de a poco y se van entregando a medida que cogen con la mente y con el cuerpo.

Al final, ambos encuentran placer juntos y resuelven algunos de sus problemas quedando satisfechos más allá de sus planes.

No hay romance, pero hay un final feliz para los dos. 

Quien nos quita lo gozado, que como diria mi tio Paco, vive de lo que tenemos enterrado.

El film termina como el buen teatro con una catarsis.

Que es el mejor sinónimo de una cogida.


miércoles, 16 de abril de 2025

Releer

 

A cierta altura del partido -lo que vos, amigo Mario llamaste Tiempo de Descuento- uno se detiene a leer sin el libro.

La relectura empieza en la memoria, o mas bien dicho en el recuerdo, que es algo mas activo y personal. Ese primer recuerdo nos trae lo que retorna ahora de lo leido, muchas veces sin que podamos recordar la fuente, o el libro o la pagina.

Y empezamos por el recuerdo, con palabras, ideas y sentimientos del ahora que nos traen lo leido como la magdalena de Proust en el cafe con leche.

No me gusta el cafe con leche, ni ese Proust -salvo esa escena-. Soy lector de vuelos cortos, de cuentos, de escenas de novelas, de argumentos circulares economicos en palabras.

Recuerdo una historia de Hemingway, que gano una apuesta con otros escritores, de escribir una historia completa en seis palabras. Escribio: For sale: baby shoes, never worn. ("Se vende, escarpines nunca usados"  seria reducida a cinco palabras en castellano.

Una vez que tiramos de la linea para recobrar lo pescado, comienza la relectura sin el libro. Puede que nos invite a seguir tirando el anzuelo o que dejemos la linea en el agua de la memoria para despues.

Seguimos a lo pescado hasta la fuente, y alli buscamos entre muchas palabras lo recordado. Y en esa busqueda reconstruimos lo leido con nuestra experiencia posterior y actual. A veces nos gusta aun mas, otras nos suena menos atractiva en el ahora.

Me ha pasado con Rayuela, que en la ultima lectura me dejo en varias escenas como el arranque preguntandose por la Maga, para luego diluirse en dialogos demasiado llenos de referencias literarias y culturales como para no sonar como adolescentes de los sesenta jugando a los intelectuales.

Con los cuentos de Julio, en cambio, descubro mas a medida que los leo, Me pasa igual con Hemingway, Borges, Calvino, Chesterton, Mark Twain, Haroldo Conti, Quiroga, y la lista tan personal sigue porque a meduda que escribo releo para aprender la parte del tempano que queda bajo el agua.

Y releo casi todo el tiempo sin el libro  a medida que leo algo nuevo, especialmente no ficcion, y a medida que escribo ensayos y papers.

Ahora, después de tres años de parálisis en una mano, me ha vuelto como al Grillo de Nale, las ganas de jugar y componer con palabras, de retomar (y releer, claro) cuentos y tal vez comenzar otros.

Dejo aqui la bitacora porque siento la boya hundirse en el agua.

La seguimos después.

lunes, 10 de febrero de 2025

Con la cabeza en las nubes

 

Hace una semanas me puse a mirar el atardecer en una playa solitaria y mi vista se fue del picnic a las nubes -ese lugar favorito de la adolescencia- que ahora tienen otro sentido gracias a Borges:

Por el aire andan plácidas montañas
o cordilleras trágicas de sombra
que oscurecen el día. Se las nombra
nubes. Las formas suelen ser extrañas.
Shakespeare observó una. Parecía
un dragón. Esa nube de una tarde
en su palabra resplandece y arde
y la seguimos viendo todavía.
 
¿Qué son las nubes? ¿Una arquitectura
del azar? Quizá Dios las necesita
para la ejecución de Su infinita
obra y son hilos de la trama oscura.
Quizá la nube sea no menos vana
que el hombre que la mira en la mañana.

Mirando a las estrellas

 

Hoy, visitando con el amigo Jorge via WhatsApp la mansion de los Ortiz Basualdo en Mar del Plata y viendo su coleccion de Bernis y Castagninos, algunos de los artistas comunistas protegidos por nuestra "rancia oligarquia", recorde nuestras conversaciones cada vez que volviamos a ver nuestro admirado Gatopardo.

Mas precisamente la hermosa y melancolica escena final, en la que el privadamente agnostico conde Falconieri hinca una rodilla fuera de una capilla para hacer un pedido a las estrellas del firmamento que admira con su telescopio para luego perderse caminando muy vestido por una calleja oscura de un barrio pobre.

Pense en como comprendias y admirabas la sutileza de la aristocracia meritoria, como la del Falconieri de Lampedusa y del muy comunista y noble Luccino Visconti.

Hablabamos, claro, de la aristocracia de los amantes de la cultura y no de la oligarquia basada en la propiedad material (siempre dejabamos los libros sin declarar a los comisarios stalinistas)

Hoy investigue como los Ortiz Basuaaldo tuvieron una historia parecida a la del Falconieri de Lampedusa, que te copio aqui como cita (salteala si estas apurado):

Cómo el Pacto Roca-Runciman (1933) perjudicó a la oligarquía terrateniente y la oposición de los Ortiz Basualdo

El Pacto Roca-Runciman, firmado en 1933 entre Argentina y el Reino Unido bajo el gobierno de Agustín P. Justo, fue presentado como una solución a la crisis económica provocada por la Gran Depresión. Sin embargo, perjudicó a una parte importante de la oligarquía terrateniente, ya que consolidó un modelo económico que favorecía a ciertos grupos dentro del agroexportador, mientras que otros sectores, como el de los Ortiz Basualdo, quedaron en una posición desventajosa.


1. ¿Cómo perjudicó a la oligarquía terrateniente?

Aunque en términos generales el pacto garantizaba que Argentina mantendría su acceso al mercado británico, no todos los productores rurales fueron beneficiados por igual. Las desventajas principales fueron:

a) Favoreció a los frigoríficos británicos en detrimento de los ganaderos independientes

  • El pacto estableció que 85% de la cuota de carne argentina exportada a Gran Bretaña sería controlada por frigoríficos británicos y estadounidenses, mientras que solo el 15% quedaba en manos de productores argentinos.
  • Esto significaba que los ganaderos dependían de intermediarios extranjeros para vender su carne, reduciendo sus márgenes de ganancia y su capacidad de negociación.
  • Familias como los Ortiz Basualdo, que poseían grandes extensiones de tierra pero no controlaban frigoríficos, fueron perjudicadas porque sus exportaciones quedaron sometidas a la intermediación de empresas como Swift y Armour.

b) Mantuvo las ventajas económicas para Gran Bretaña a costa de la producción argentina

  • Argentina se comprometió a no promover la industria nacional, lo que impidió la diversificación económica.
  • El pacto congeló tarifas y regulaciones favorables al Reino Unido, lo que benefició a ciertos sectores comerciales, pero afectó a los productores rurales que buscaban mejores condiciones.

c) Benefició a la "nueva élite" económica en detrimento de la vieja aristocracia

  • El pacto consolidó el poder de un grupo reducido de empresarios vinculados a las finanzas y al comercio exterior (como Federico Pinedo y la Sociedad Rural Argentina), pero dejó fuera a muchas familias tradicionales que no tenían control directo sobre el comercio de exportación.
  • La oligarquía ganadera quedó subordinada a los frigoríficos británicos, perdiendo su autonomía económica.

2. ¿Cómo se opusieron los Ortiz Basualdo?

La familia Ortiz Basualdo, como otros grandes terratenientes que no formaban parte del sector beneficiado por el pacto, reaccionó con resistencia política, mediática y económica.

a) Oposición política desde sectores conservadores

  • Apoyaron a los sectores más nacionalistas dentro del conservadurismo, que criticaban la excesiva dependencia de Argentina con Gran Bretaña.
  • Promovieron candidaturas y alianzas con políticos que proponían una mayor independencia económica y el fortalecimiento del productor agropecuario argentino.

b) Uso de la prensa para criticar el pacto

  • A través de contactos en La Nación y La Prensa, se difundieron críticas al acuerdo, denunciando que perjudicaba a los ganaderos nacionales y beneficiaba a los frigoríficos británicos.
  • Carlos Ortiz Basualdo y otros miembros de la élite tradicional se manifestaron en reuniones y eventos, exigiendo un trato más equitativo para los productores rurales.

c) Intento de recuperar poder económico a través de nuevas asociaciones

  • Promovieron la creación de nuevas cooperativas ganaderas que permitieran a los productores vender carne sin intermediarios británicos.
  • Intentaron influir en la Sociedad Rural Argentina para que defendiera mejor los intereses de los productores nacionales, pero el liderazgo de la SRA estaba alineado con el gobierno de Justo y con los frigoríficos.

3. Consecuencias de la oposición y el declive de los Ortiz Basualdo

A pesar de sus esfuerzos, la oposición de los Ortiz Basualdo y otros terratenientes no logró revertir el Pacto Roca-Runciman, y la concentración económica en manos de frigoríficos y grandes exportadores continuó.

  • Descapitalización: Familias como los Ortiz Basualdo comenzaron a enfrentar dificultades económicas, ya que sus tierras seguían siendo valiosas, pero sus ingresos disminuyeron al depender de intermediarios extranjeros.
  • Venta de propiedades: Durante las siguientes décadas, muchas familias tradicionales se vieron obligadas a vender sus mansiones y tierras, como ocurrió con el Palacio Ortiz Basualdo, que fue vendido en 1939 a la Embajada de Francia.
  • Cambio en la estructura de poder: La influencia de la vieja oligarquía comenzó a ser reemplazada por grupos empresariales e industriales, que tenían más conexión con el modelo económico impulsado por Justo.

Conclusión: ¿Cómo terminó la disputa?

La resistencia de la oligarquía tradicional al Pacto Roca-Runciman fue insuficiente para modificar la estructura de poder que se consolidó en la Década Infame.

  • Los Ortiz Basualdo y otros terratenientes tradicionales quedaron relegados, mientras que nuevos grupos económicos (financieros, frigoríficos y sectores industriales emergentes) ocuparon su lugar.
  • El Pacto profundizó la dependencia argentina de Gran Bretaña, pero también sembró las bases del nacionalismo económico que más tarde sería utilizado por el peronismo para justificar su ruptura con la oligarquía tradicional.

En definitiva, el gobierno de Justo no restauró por completo el poder de la oligarquía, sino que favoreció a un sector selecto, mientras que otras familias aristocráticas, como los Ortiz Basualdo, quedaron debilitadas y en camino a la pérdida de su influencia histórica.

Interesante, no? Adivino tu sonrisa picara, como la del amigo Gerardo al que vengo invitando a nuestras charlas. El ademas tiene el don del italiano y como si fuera poco, del siciliano de sus ancestros. 

Como Felipe Di Cimina, mi barbero de Chicago que de pibe hizo de extra en el Gattopardo y recordaba a Lancaster y la Cardinale y casi me corta una oreja cuando mencione la pelicula, que se filmo en su aldea, como Donnafugatta (otro nombre con esa ironia picara italiana que distingue a Gerardo) 

No llegaste a los temibles setenta, cuando, a los que nos funciona la cabeza, los caminos y las ideas se nos van uniendo y combinando con esa magnifica ironia que grita el firmamento. Las encrucijadas son tambien encuentros, en este caso de vos, Visconti, Gerardo, Jorge, Felipe de Chicago y el Venus y la playa de Florida donde estoy.

Los medios tonos. el crepusculo y el amanecer, los detalles y los gestos se juntan y se conectan como esas manos de Escher que se van dibujando a si mismas. Como a Falconieri, nos "cae el veinte" de ver la armonia de la creacion, la humana y la natural, en contraste con la interminable cacofonia de la mediocridad y la envidia, esas herencias de la manada que sigue a sus flautistas de Hamelin mientras miramos las estrellas con una rodilla en tierra, preferentemente junto a un fogon o una parrilla.

Como Falconieri con su telescopio -en mi caso un Kindle y YouTube para la soledad (esa buena palabra0 y WhatsApp para la sociedad (de los poetas de la amistad)- sigo explorando el firmamento de ideas y relatos y descubriendo con dicha la creciente, inagotable extension de mi ignorancia, como un Colon descubriendo que lo que encuentra no es una isla.

Viglietti tenia una rara cancion reflexiva que me viene a la mente cuando miro al cielo y que te dejo (con una edicion de mi parte que la hace un poco mia) hasta la proxima:

Sal, lucero del alba

De ojos hermosos

Sal y mira:

El que te quiere

En la puerta de tu casa

Te esta buscando



 

viernes, 19 de julio de 2024

Escuchando a Bach

 


Me  crie escuchando el Bach y el Mozart de mi viejo (salpicado on algun Beethoven). Saturado por la repeticion de sus 10 LP, tuve la clasica reaccion adversa: huida, buscar otra musica, cierto fastidio con Bach que por repetido me parecia obsesivo como mi viejo.

Asi recurri a D'Urbano (Como formar una discoteca) y forme una chiquita mia que se quedo mi viejo cuando a los 26 me fui a vivir on mi primer mujer y su hijo de 6 que escuchaba y rayaba sus discos de Piluso. Como los libros que deje (a mi mujer no le gustaban las bibliotecas) me los lleve en mi espaciosa memoria.

Con D'Urbano descubri que hay versiones y que son diferentes en ritmo, enfasis, estilo y sonido. Me he quedado con una idea de ritmo que hace cuatro decadas era rapida y hoy es lenta. Y cuando vuelvo a escuchar a Bach y Mozart -ahora con su obra completa- me quedo con el ritmo y sonido que me permite a mi escuchar las frases y las ideas de ambos.

De Bach los Brandeburgueses -primero el sexto, primer y segundo movimiento y luego el quinto, igual- Prefiero los Allegros a los Adagios y los pianos a los clavicordios. Misas y musica religiosa no gracias.

Aqui, amigo, tenes una muestra en el video en el que me quedo con la primer grabacion de 2001 antes que las mas aceleradas posteriores (la segunda me parece comica por el apuro como el Vals del Minuto en un Minuto que cantaba Nacha Guevara)

No estoy nunca con la moda.  prefiero el estilo como aconsejaba Oscar Wilde. Nunca tuve gusto, siempre tuve mi estilo.

Y ahora, a solas, escucho a Mozart (conciertos, Flauta Magica, favoritos de los 200 que recorro haciendo eliptica mientras leo Kindle en Marcelo T) y a Bach.

El circulo se cierra y me imagino a mi viejo escuchando dichoso por detras.

Vos nunca me contaste. Pero tambien se que espias mientras te tomas un vino.

domingo, 5 de mayo de 2024

Los pájaros perdidos vuelven siempre desde el mas aca


Ayer murió Javier Martinez de Manal, y un amigo me aviso y se me ocurrió escribir eso. Sobre el músico recordé esto: Manal y Almendra,  Martinez y Spinetta son dos de los tres "rockeros" (eran mucho más que ese rotulo) -el otro es Lito Nebbia- que llevo en mi memoria adolescente, más bien lírica y bohemia, más estanque o río que  tormenta ruidosa,  más poética que panfletaria.

 

 

 

 


 


 


La gente tiene la mala costumbre de morirse físicamente. La que nos hizo compañía no se va hasta que nos vamos. Es portable en la memoria. Las grabaciones, las letras y las partituras prolongan el arte pero no la experiencia original. No se puede traducir los 17. Los libros vuelven a la vida cuando los leen. Ahí la vida es un encuentro nuevo entre un autor ausente y un lector presente. Una forma más creativa de resurrección.

Ya que estoy escribiendo varias piezas que comencé con amigos que no están, hice una pausa para escuchar esa canción que por la misma razón nostálgica nadie canta como Amelita Baltar

Y al escucharla disiento porque cuando la oigo vuelve todo aquello como si fuera ahora. La resurrección de la buena memoria queda probada una vez más, gracias a la música 

Los leo, me leo , y aparecen en la calma de la lectura. Escribo y vuelvo  a conversar, Escucho su música y vuelvo a vivir esa primera vez, pero también -y como!- todo lo que ahora soy capaz de escuchar y pensar y antes se me escapaba.

Cuando escribo y escucho vuelo con mi bandada de pájaros perdidos que siempre vuelven de adentro, del mas aca. 

jueves, 8 de febrero de 2024

Luis Fernando

 

Hace unos pocos días te llame, amigo Luis Fernando, esperando verte en Madrid si viajo como deseo en Octubre.

No me contestaste y llame a tu casa para enterarme que dos meses atrás te habías ido de una pulmonía como el personaje de Machado que eras. No encontramos con tu viuda, Pilar, palabras para agregar al silencio de la congoja. Las dire en Octubre cuando vaya (si voy, que ya comprendo que ese tren que te llevo puede pasar también por mi antes que el avión)

Creo, amigo Mario, que te conte de Luis Fernando, que nunca viste y del cual no tengo una sola foto aunque recuerdos imborrables que te relate en nuestras noches de Marcelo T de Alvear.

Entre esos recuerdos esta el inicio, cuando tu, Luis Fernando, trabajabas conmigo en el INAP como consultor del PNUD, con un jefe uruguayo y colegas de Chile y la Banda Oriental,

Como olvidar nuestro comentario socarrón allá por 1979 mientras mirabas espeluznado desde el balcón junto a la Catedral la Plaza de Mayo llenarse de descerebrados que vivaban la posible guerra con Chile por unas islas de mierda junto al Canal de Beagle. Recuerdo haberte tratado de explicar nuestra "indiosincracia" y como me atajaste con un sabio "pero Mariano, si sois gajos de nuestro mismo árbol!". Y pasamos entonces a chichonear al colega chileno con enviarlo a la plaza con una bandera blanca.

Nuestra segunda y tercera noches de balcón llegaron en 1982 con la plaza llena para vivar la breve y disparatada (criminal, agregamos en voz baja, los dos únicos contreras entre docenas de fanáticos vivando al dictador odiado que se había convertido de un día para otro en héroe nacionalista -o "nazi-onanista", con un neologismo que acuñamos apostando cuantos días tardarían los ingleses en sacarnos con el rabo entre las piernas -y las orejas también, como un matador que hace una faena notable). 

En la tercera, claro, escuchamos 40 y pico de días mas tarde, a la misma multitud quemando tachos de basura y cantando la copla al dictador convertido en mariscal de la derrota colectiva: "!Galtieri, cornudo, el pueblo no es boludo!". Nos volvimos a partir de risa comprobando que si, que el pueblo es boludo y no quiere aceptarlo. De hecho, el mismo pueblo que habia comprado el cuento de la toma patriotica como boludo termino reaccionando brevemente como cornudo que se toca la frente, y confirmo nuestra desconfianza hacia "el pueblo". Brindamos en secreto por Margaret Thatcher, que nos había por fin, sacado de encima esa dictadura.

Luego recuerdo las noches de peña y vino en Salta, en Lo de Balderrama, celebrando el final de tu estadía en Argentina con otro congreso de Administración Publica olvidable salvo por los errores del locutor al mal pronunciar el apellido de nuestro jefe, afrenta a su notoria falta de merito celebrada con nuestras carcajadas y aplausos escondidos en las sombras del anonimato que a veces cobija a los contreras.

Veinte años despues nos reencontramos en Madrid y fuimos de tapas y copas con mi segunda mujer y una de tus encantadoras novias. Recuerdo nuestro ultimo encuentro en la plaza de La Platería que luego puse en mi novela corta impublicada "A Spanish Story" , párrafo que que te lei, Mario, traduciendo al castellano.

Eras el Don Diego de Machado, aunque madrileño de pura cepa antes que andaluz, querido amigo. Cuando camine Madrid vas a estar escondido en algún café, espero, No puedo aceptar que te hayas ido y cumpliré con mi amenaza de matarte si te llegabas a morir antes que yo, aunque me llevaras unas décadas.

No puedo imaginarte muerto, quieto, serio o triste. Prefiero pensar que te has ido a esconder al Pais Vasco a escuchar a mis Lobos del Arga. Es que estabas vivo con tal intensidad y alegría como solo un español de tu época, de pura cepa puede serlo. Tan bueno para la vida, la inteligencia y la ironía como el porteño de la mía para la melancolía , la amistad y el humor y amor absurdos.

Te dejo el poema de Machado que te mereces y que siempre llevo con tu imagen en mi memoria, por lo que pueda durar:

LLANTO DE LAS VIRTUDES Y COPLAS POR LA MUERTE DE DON GUIDO

Al fin, una pulmonía
mató a don Guido, y están
las campanas todo el día
doblando por él: ¡din-dan!

Murió don Guido, un señor
de mozo muy jaranero,
muy galán y algo torero;
de viejo, gran rezador.

Dicen que tuvo un serrallo
este señor de Sevilla;
que era diestro
en manejar el caballo
y un maestro
en refrescar manzanilla.

Cuando mermó su riqueza,
era su monomanía
pensar que pensar debía
en asentar la cabeza.

Y asentóla
de una manera española,
que fue casarse con una
doncella de gran fortuna;
y repintar sus blasones,
hablar de las tradiciones
de su casa,
escándalos y amoríos
poner tasa,
sordina a sus desvaríos.

Gran pagano,
se hizo hermano
de una santa cofradía;
el Jueves Santo salía,
llevando un cirio en la mano
—¡aquel trueno!—,
vestido de nazareno.
Hoy nos dice la campana
que han de llevarse mañana
al buen don Guido, muy serio,
camino del cementerio.

Buen don Guido, ya eres ido
y para siempre jamás...
Alguien dirá: ¿Qué dejaste?
Yo pregunto: ¿Qué llevaste
al mundo donde hoy estás?

¿Tu amor a los alamares
y a las sedas y a los oros,
y a la sangre de los toros
y al humo de los altares?

Buen don Guido y equipaje,
¡buen viaje!...
El acá
y el allá,
caballero,
se ve en tu rostro marchito,
lo infinito:
cero, cero.

¡Oh las enjutas mejillas,
amarillas,
y los párpados de cera,
y la fina calavera
en la almohada del lecho!
¡Oh fin de una aristocracia!
La barba canosa y lacia
sobre el pecho; 
metido en tosco sayal,
las yertas manos en cruz,
¡tan formal!
el caballero andaluz.

 

viernes, 18 de agosto de 2023

Volver a los 17

  

"La adolescencia es la patria del hombre" me dijiste alguna vez, amigo Mario, y me pareció exagerado.  Claro, era una de esas veladas hasta la madrugada filosofando y divagando en nuestro "bunker" de Marcelo T., ese pequeño templete que hicimos para la diosa Amistad (que por supuesto tiene que ser mujer)

Claro, apenas tenia cincuenta y tantos y vos ya andabas pensando adelante despues del golpe de la muerte súbita de tu hermano menor, que te dejo avisado y sabio para siempre de lo que decía Horacio en su Carpe Diem: 

No pretendas saber, pues no está permitido,

el fin que a ti y a mi, Leucónoe,
nos tienen asignados los dioses,
ni consultes los números Babilónicos.

Mejor será aceptar lo que venga,
ya sean muchos los inviernos que Júpiter
te conceda, o sea éste el último,
el que ahora hace que el mar Tirreno
rompa contra los opuestos escollos.

Sé prudente, filtra el vino
y adapta al breve espacio de tu vida
una esperanza larga.
Mientras hablamos, huye el tiempo envidioso.
Vive el día de hoy. Captúralo.
No te fíes del incierto mañana
.

Llevo 70 años entender todo lo que querías decir.  

Hoy escribiéndonos con Gerardo, mi otro amigo intimo de esa época me doy cuenta que esa amistad temprana, nacida de la inocencia ilusionada de la adolescencia, opera ese mágico retorno al estado de gracia de los 17, no importa el tiempo.

Y ya que estamos, quiero creer que cuando eso ocurre estas ahí, están todos los que se hicieron la rata de esta vida, mirando juntos el fuego de un fogón que solo se apaga cuando nos vamos del todo, que solo es cuando no queda nadie que recuerde lo que sabemos.

Y no para recordar el pasado -ese que siempre mejora con los años como los pescados en los cuentos de los pescadores- sino para volver a jugar en el arenero de la imaginación, que también mejora con el tiempo. Esa, claro, es la diferencia entre el álbum de fotos y una noche de charla a los setenta (se aceptan jovenes viejos de todas las edades) con el entusiasmo y la imaginación desatada de los 17.

Carpe Diem

jueves, 6 de julio de 2023

El fuego

 


Mi mente y mi corazón se levantaron presocráticos esta mañana (referencia medio -pero solo medio- boluda para filo-filósofos como el que escribe) y paso del aire y las nubes a mi pasión por el fuego.

Debo ser gato en una vida anterior (y espero que en 9 reencarnaciones) porque como mi  extrañado Pisco me fascina hacer fuego. Soy definidamente pirómano, pruebas al canto.





Mientras lo vemos danzar en mis hogares y fogatas, recuerdo a Gaston Bachelard de antes que se volviera marxista, cuando era filosofo sin religión o mas bien, como el que escribe, animista:

Aqui va la cita de mi asistente AI 

El libro "El Psicoanálisis del Fuego" (Le Psychanlyse du Feu) fue escrito por Gaston Bachelard, un filósofo y crítico literario francés, y publicado por primera vez en 1938. En este libro, Bachelard explora el simbolismo y la significación psicológica del fuego a través de una lente filosófica y psicoanalítica.

Bachelard argumenta que el fuego, como elemento natural y fenómeno universal, tiene una profunda influencia en la psique humana y en nuestra percepción del mundo. Examina cómo el fuego ha sido un símbolo recurrente en la historia, la mitología, la poesía y el arte, y cómo ha sido utilizado para expresar emociones, conceptos y experiencias humanas.

El libro se estructura en una serie de capítulos temáticos que exploran diferentes aspectos del fuego. Bachelard analiza el fuego desde diferentes perspectivas, como el fuego como elemento purificador, como fuente de luz y calor, como elemento destructivo y como símbolo de transformación. También explora la relación entre el fuego y la imaginación, y cómo el fuego puede ser una metáfora de la creatividad y la pasión.

A través de su análisis, Bachelard examina las asociaciones y conexiones simbólicas que se han atribuido al fuego a lo largo de la historia y reflexiona sobre cómo estas ideas influyen en nuestra comprensión del mundo y en nuestra relación con la naturaleza. Además, utiliza el enfoque psicoanalítico para explorar las asociaciones inconscientes y los significados personales que el fuego puede tener para los individuos.

En resumen, "El Psicoanálisis del Fuego" es un libro en el que Gaston Bachelard examina el simbolismo y la importancia psicológica del fuego en la experiencia humana. A través de una combinación de filosofía y psicoanálisis, Bachelard explora el fuego como un fenómeno universal y analiza su impacto en nuestra percepción del mundo y en nuestra vida psíquica.

El AI no cazo el punto central del libro: ya no se habla del fuego ni en física ni en Filosofía. Y decía Bachelard,  más escritor que filósofo dogmático, es una pena.

Veamos bailar las llamas, sintamos su calor acariciarnos el cuerpo, acurruquémonos, abracémonos (solos? buscar gato o almohadón), oigamos el crepitar del aire y la savia que vuelven, como nuestro espiritu, a juntarse con el cielo, las nubes, la noche o el alba.

Las Nubes

 

Quizá la nube sea no menos vana
que el hombre que la mira en la mañana.  

Asi terminaba Borges un poema dedicado a las nubes. Yo, que mas que vereda y barrio en la infancia tuve campo (Ranelagh), he dedicado siempre mucha atención a a las nubes, como recordaba mi madre Gladys cuando me seguía a la escuela con la valija que me había olvidado en el ascensor del Hogar Obrero, ahí por los años cincuenta.

Crecí, me hice consultor de management, aprendí (y enseñe) administración del tiempo, PERT, proyectos, presupuestos y todo pero nunca deje de adorar mis nubes.


Las llevo conmigo, de fondo de mis laptops y desktops y me paro como buen paisano a mirarlas


Nadie las pinto como Georgia O'Keefe salvo el cielo de Rio Tercero, Córdoba, allá por 1958.



Como pibe criado a campo y acampante vitalicio, las nubes son mi referencia del día, del tiempo y de mi animo. Me nublo, me despejo, disfruto la lluvia y las tormentas en carpa o junto a un fuego (pero no me voy a ir de tema)

Un cielo sin nubes es como un campo sin arboles, como una cara sin arrugas. No me dice nada.

Eso si, me siento o paro a mirarlas en un lugar seguro. Esa ya la aprendi :-)