jueves, 6 de julio de 2023

El fuego

 


Mi mente y mi corazón se levantaron presocráticos esta mañana (referencia medio -pero solo medio- boluda para filo-filósofos como el que escribe) y paso del aire y las nubes a mi pasión por el fuego.

Debo ser gato en una vida anterior (y espero que en 9 reencarnaciones) porque como mi  extrañado Pisco me fascina hacer fuego. Soy definidamente pirómano, pruebas al canto.





Mientras lo vemos danzar en mis hogares y fogatas, recuerdo a Gaston Bachelard de antes que se volviera marxista, cuando era filosofo sin religión o mas bien, como el que escribe, animista:

Aqui va la cita de mi asistente AI 

El libro "El Psicoanálisis del Fuego" (Le Psychanlyse du Feu) fue escrito por Gaston Bachelard, un filósofo y crítico literario francés, y publicado por primera vez en 1938. En este libro, Bachelard explora el simbolismo y la significación psicológica del fuego a través de una lente filosófica y psicoanalítica.

Bachelard argumenta que el fuego, como elemento natural y fenómeno universal, tiene una profunda influencia en la psique humana y en nuestra percepción del mundo. Examina cómo el fuego ha sido un símbolo recurrente en la historia, la mitología, la poesía y el arte, y cómo ha sido utilizado para expresar emociones, conceptos y experiencias humanas.

El libro se estructura en una serie de capítulos temáticos que exploran diferentes aspectos del fuego. Bachelard analiza el fuego desde diferentes perspectivas, como el fuego como elemento purificador, como fuente de luz y calor, como elemento destructivo y como símbolo de transformación. También explora la relación entre el fuego y la imaginación, y cómo el fuego puede ser una metáfora de la creatividad y la pasión.

A través de su análisis, Bachelard examina las asociaciones y conexiones simbólicas que se han atribuido al fuego a lo largo de la historia y reflexiona sobre cómo estas ideas influyen en nuestra comprensión del mundo y en nuestra relación con la naturaleza. Además, utiliza el enfoque psicoanalítico para explorar las asociaciones inconscientes y los significados personales que el fuego puede tener para los individuos.

En resumen, "El Psicoanálisis del Fuego" es un libro en el que Gaston Bachelard examina el simbolismo y la importancia psicológica del fuego en la experiencia humana. A través de una combinación de filosofía y psicoanálisis, Bachelard explora el fuego como un fenómeno universal y analiza su impacto en nuestra percepción del mundo y en nuestra vida psíquica.

El AI no cazo el punto central del libro: ya no se habla del fuego ni en física ni en Filosofía. Y decía Bachelard,  más escritor que filósofo dogmático, es una pena.

Veamos bailar las llamas, sintamos su calor acariciarnos el cuerpo, acurruquémonos, abracémonos (solos? buscar gato o almohadón), oigamos el crepitar del aire y la savia que vuelven, como nuestro espiritu, a juntarse con el cielo, las nubes, la noche o el alba.

Las Nubes

 

Quizá la nube sea no menos vana
que el hombre que la mira en la mañana.  

Asi terminaba Borges un poema dedicado a las nubes. Yo, que mas que vereda y barrio en la infancia tuve campo (Ranelagh), he dedicado siempre mucha atención a a las nubes, como recordaba mi madre Gladys cuando me seguía a la escuela con la valija que me había olvidado en el ascensor del Hogar Obrero, ahí por los años cincuenta.

Crecí, me hice consultor de management, aprendí (y enseñe) administración del tiempo, PERT, proyectos, presupuestos y todo pero nunca deje de adorar mis nubes.


Las llevo conmigo, de fondo de mis laptops y desktops y me paro como buen paisano a mirarlas


Nadie las pinto como Georgia O'Keefe salvo el cielo de Rio Tercero, Córdoba, allá por 1958.



Como pibe criado a campo y acampante vitalicio, las nubes son mi referencia del día, del tiempo y de mi animo. Me nublo, me despejo, disfruto la lluvia y las tormentas en carpa o junto a un fuego (pero no me voy a ir de tema)

Un cielo sin nubes es como un campo sin arboles, como una cara sin arrugas. No me dice nada.

Eso si, me siento o paro a mirarlas en un lugar seguro. Esa ya la aprendi :-)


Nuestro Rincon Filosofico

 


Para mi elección de mobiliario del living seguí al arquitecto Thoreau 😉

“Tenía tres sillas en mi casa, una para la soledad, dos para la amistad, tres para la sociedad

Y así arme el living de Marcelo T. de Alvear: dos sillas para la amistad presididas por El Filosofo de Petorutti -que rescate de un remate allá por los finales de la crisis del 2002-, 

rodeado de fotos de amigos y amores (que difícil e inútil intento de separar lo inseparable) y de juguetes para bromear sobre la mesa de cafe: la alcancía de Marx (Das Kapital), la bola magnética para revolear decisiones importantes, gorritas escondidas, gatos.

Ahí es donde pasamos desveladas -mas que noches o veladas, porque esas eran horas de vigilia, esa vigilia divertida que es la conversación como juego de dos que se pasan la pelota de un pensamiento, un chiste, un recuerdo o la construcción de un disparate a lo Seinfeld- 

Ahora he invitado a una selecta coleccion de invitados para ese uno a uno: los que reciben esto individualmente.

Son mi elenco. Nunca juntos. cada uno/una con su tiempo y lugar por separado para las dos sillas y las desveladas.

Probemos.