miércoles, 16 de diciembre de 2009

Gatos de Buenos Aires

Este es un testimonio de mi avanzada edad: me he vuelto un admirador de gatos -los felinos, aclaro para los atorrantes-.

Y aqui un ejemplo del llamado "gato de bar" (Felix baristo) haciendo las mesas



Pancho el felino, muestra cómo se puede andar "lo más Pancho"



Aquí, una variante, el "Felix canilla", roncando sobre las revistas



Un abrazo

El Flaco

sábado, 17 de octubre de 2009

Una pausa para no pensar

Despues de lo ultimo, vayamos a la feliz, imprescindible NADA en la que nos podemos relajar... al menos, segun este video, los del genero masculino (tengo mis dudas, pero vale probar)



Los anglosajones tienen una frase ingeniosa: "man's man"... algo asi como "hombre para los hombres"... y es como me han descripto por estos pagos... Se trata de la clase de individuo que detesta que le digan lo que tiene que hacer, y se asocia con otros renegados para hacerlo... En extrania pareja", Neil Simon puso en el rol de "man's man" a Walter Matthau,

Y claro, tenia que encontrar al ejemplar obsesivo que jugara el rol de la jermu tradicional -el impagable Jack Lemmon (ya no hacen mas como el). Perdonen el gallego




El mundo se esta volviendo aburrido... tienen que inventar n Walter Matthau y un Jack Lemmon... y no se olviden, sobre todo, de Neil Simon

Hasta cuando se mataban de risa con Burgess Meredith de las peliculas que hacian

Y de la ruta larga y sinuosa que conduce a donde queremos ir: donde somos libres de improvisar y olvidarnos de todo



Salute a todos

martes, 4 de agosto de 2009

Nuestras cenas con André



Es una de mis "películas difíciles" -simplemente porque querría que la vean pero no se consigue con subtitulos en castellano.

Es un hermoso filme de Louis Malle, poco conocido, hecho en Canadá en los ochentas, que simplemente tiene 1 hora y media de cena entre dos amigos -un escritor y un director de cine- que hablan de todo un poco como nosotros, entre vino, comida, gente conocida y recordada, en un restaurante -en este caso de Nueva York- que podría ser cualquiera de los que frecuentamos en Buenos Aires.

Aqui lo pongo en tres partes, a lo mejor les funciona

Antes de la cena



La cena comienza

"Hacer cosas"



Ahora me salto, a otra favorita, donde Woody Allen trata de decir lo que siente por Nueva York, que es para mi siempre como decir lo que yo siento por Buenos Aires.

Gershwin ayuda, claro




Se entiende lo que quiero decir? Supongo que sí, hablo de lo mismo, de lo que ocurre cuando uno se sienta con un amigo de toda la vida en la ciudad en la que ha vivido.

Y reanuda una conversación después de años, sin rumbo, como si no la hubiese interrumpido.

(Re) Descubriendo a Sebrelli



Fuimos "compañeros de banco" en mi breve paso por Sociología -pese a la diferencia de edad-. Otros de aquella era: Nicolás Casullo (recientemente fallecido), Raúl Sciarreta, Chacho Álvarez.
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Lo leí sin demasiado entusiasmo en los setentas, cuando me intrigaban Marx, Althusser, Marcuse y Levy Strauss en una punta y la más inmediata actualidad del caos setentista en la otra.

Sebrelli -que nació el mismo año que mi vieja, el fatídico 1930- estaba entonces , sospecho, recorriendo el camino que se empieza a los cincuenta: el camino para reencontrar el camino, después de perder muchos trenes y tomar muchos otros al pedo.

En este viaje a Buenos Aires -como de nueva costumbre- me sumergí en su Crítica de las ideas políticas argentinas y me dí cuenta de lo que me había perdido entonces. No es habitual encontrarse con alguien que tiene coordenadas mentales tan parecidas: la revisión crítica del marxismo y el izquierdismo en general, el rechazo creciente del nacionalismo y sus variantes, el retorno a la admiración más profunda por los padres liberales del 37, 53 y 80 y por el modelo de país gracias al que al menos me puedo explicar y encontrar cómodo en el mundo.

De los pocos, poquísimos hombres que viniendo del marxismo, parecen haber aprendido y le ponen los puntos en las íes al dogma y a sus beneficiarios: la monarquía stalinista de los Castro en Cuba. Aquí dice con precisión lo que cabe decirse sobre lo que la "revolución" hizo con los genuinos intelectuales cubanos:

Y decirlo en la Argentina narcotizada por el chavismo, el kirchnerismo sin tiempo de procesar su horrorosa caída económica es algo que requiere coraje civil y del otro.

Sebrelli la tiene clara, sin duda. Lo ví en mi viaje anterior en La Paz, nos saludamos sin sentarnos a charlar -los dos teníamos libros que leer y una muy vaga noción de "a este tipo lo conozco" pero pereza de entrar a conversar. Ahora sí me lo anoto en la lista, por si se me vuelve a cruzar.

No quedan muchos de esta especie.

jueves, 30 de julio de 2009

Desde la mesa de un cafe

Cuando llego a Buenos Aires se que llego a mis mesas de café, esos paradores para mirar y pensar, para leer y arreglar el mundo entre amigos que tenemos los españoles y argentinos como segundos hogares y escuelas.

En mis cafetines porteños encuentro también las viejas conversaciones con gente que no está, y recuerdo cómo vi la vida pasar en otros momentos de la vida.

Si queda alguien para hacerse cargo, he pedido que mis cenizas sean arrojadas frente a la esquina de La Paz, mi café central.

Aquí, dejo a Camilo José Cela decirlo, obviamente mejor en La Colmena:

lunes, 8 de junio de 2009

Veredas con fantasmas

Hoy el amigo Mario me hizo recordar -sin querer queriendo- la clase de mundo hermoso y bohemio que era Buenos Aires cuando nos conocimos.

Hoy solamente unos pocos sabemos que caminamos con fantasmas de esa era que nos siguen sonriendo desde dentro de cafes y librerias, a la vuelta de esquinas en las que nos recordamos caminando exaltados en la amistad de los sueños, sedientos de teatro, Rayuelas, partidas de truco, fideos de Pippo, carpas y fogones.

De cuando nuestras neuronas estaban tan excitadas como nuestras hormonas.

Brindo por todos los fantasmas amigos con un feca y esta escena de "Roma" de Aristarain:



Un abrazo para todos los libreros miticos de Buenos Aires

El Flaco

domingo, 7 de junio de 2009

De asalto en lo de Estela

Me llego de repente este domingo, y me quede escuchando como en los mejores tiempos del Winco, cuando ir de asalto no requeria armas de fuego y cachiporra sino unos LP y una casa sin padres.

Aqui primero, el concierto recordando a George Harrison con todos los grandes de ese entonces



Aqui el gran George mismo cantandolo un poquito antes



mientras llora quedamente mi guitarra



Pero aqui viene el sol...



Hey Jude (a pedido de Lynn)



Mi favorita?, y, tenia que ser "a long and winding road"...



Una abrazo para todos.

jueves, 4 de junio de 2009

Carta de Alejandra con consejos de Quino

Desde Madrid, Alejandra me envio esta propuesta de Quino de cambiar la mano de la vida:

¡LA VIDA DEBERÍA SER AL REVÉS!

Se debería empezar muriendo y así ese trauma quedaría superado.

Luego te despiertas en un Hogar de ancianos mejorando día a día.

Después te echan de la Residencia porque estás bien y lo primero que haces es cobrar tu pensión.

Luego, en tu primer día de trabajo te dan un reloj de oro.

Trabajas 40 años hasta que seas bastante joven como para disfrutar del retiro de la vida laboral.

Entonces vas de fiesta en fiesta, bebes, practicas el sexo, no tienes problemas graves y te preparas para empezar a estudiar.

Luego empiezas el cole, jugando con tus amigos, sin ningún tipo de obligación, hasta que seas bebé.

Y los últimos 9 meses te pasas flotando tranquilo, con calefacción central, roomservice, etc. etc.

Y al final... ¡Abandonas este mundo en un orgasmo!

QUINO

domingo, 10 de mayo de 2009

Musicas lejanas

Llega la primavera aqui por el Norte y comenzamos a salir como las cigarras a festejar.

Asi llega Ravinia - una suerte de Hurlingham de Chicago - donde hay desde Tony Bennett a Beethoven y salsa con picnic al aire libre



Peliculas al aire libre en el Grant Park -una suerte de Cortaderas gigante-



Musica clasica en Millenium Park, de picnic con Frank Ghery



O Shakespeare en el bosque de Spring Green, Wisconsin (algo asi como Areco)



Y uno se siente empujado hacia adelante, como en aquel final de West Side Story donde todo se cruza como en el dia de Dublin del Ulysses de Joyce:



Como yo cuando queme mis puentes de Madison para venirme aqui

domingo, 19 de abril de 2009

Carta de Madrid

Y no era el General Turron, sino Alejandra, que mando un dossier de sus ultimos trabajos para la Universidad, que aqui les comparto por este enlace, a ver si la tenemos de visita pronto por el eter y por la Reina del Plata.

sábado, 18 de abril de 2009

Mañanas de mariposas y atardeceres de margaritas

Esa es mi definicion de "antes y despues" (yo no fumo, Marilyn, sorry). Y ese era el titulo de una hermosa cancion americana dedicada al arte de coger y al milagro del polvo, que debo agradecer al difunto Sam Peckinpah y a mis incursiones por cines de barrio que pasaban peliculas sobre esas cosas...

A que se acuerdan de "La Balada del Desierto"? Y no por el arte solamente -que Sam Peckinpah lo tenia- sino por la poderosa Stella Stevens -Dios la tenga en la gloria y la mande para pedir azucar por aqui-

Alli va, otro pedacito de cuando todo era cogible



Y ya que estamos, permitanme un homenaje a una mina de las que prendieron fuego en simultaneo a mis neuronas y a mis hormonas, la increible atorranta Faye Dunaway de Crudo de Oklahoma, ella y George Scott, dos perdedores congenitos peleando a pala partida por el petroleo en Oklahoma contra las Standard Oil.
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En esta escena antirromantica, los dos se declaran entre si y en guerra con el buitre (magnifico) de Jack Palance, nos enteramos que el nombre de pila del personaje de Scott es "Noble".

Risas merecidas y guerra hasta el final por el polvo!



Y aqui el final, donde el pozo provee un polvo majestuoso a dos voces que -como en la vida- deja algo solo para los que lo saben aprovechar:



que culmina aqui, con la extincion del petroleo y el triunfo del choclo, las gallinas y el calentador Primus que celebran la vida de quienes eligen las escondidas sendas...

Recordando el bulo a la distancia

Y si, me fui sin que me echaran, ya estoy de vuelta en Chicago, preparandome para viajar a otra parte.

Y entre las cosas que me encontre, estaba un video cortito que tome con la camarita de fotos digitales, la de bolsillo, cuando escuchaba musica en La Pulga. Ahi va:



Curiosamente, la musica era Fred Astaire cantando The way you look tonight (Como luces esta noche), una de las tantas de Cole Porter que me hacen recordar a Chicago y a Lynn. O dejemos que lo explique el buenazo de Fred:


Es decir -para ser breve- que respondo a las pautas de conducta de aquel viejito del cuento italiano que -al borde de la muerte- se la pasaba pidiendole a sus futuros deudos que "si sono morto a la montagna, entierrenme nello mare. E si sonno morto nello mare, entierrenme nella montagna" (o algo asi, con perdon del Dante)

Cuando finalmente le preguntaban porque, la respuesta no se hacia esperar "per codere"

Un abrazo desde las nieves del Kilimanjaro, les dejo unas imagenes de Ansel Adams, un fotografo que entre 1916 y 1976 vivio fotografiando las nubes y montañas de Yosemite, otro leopardo despistado perdido en nieves inesperadas, eternas y misteriosas...



La belleza memorable de estas fotos no esta en las impresionantes montañas y cañones, sino en el ojo -el espíritu- de Ansel, que las supo ver, y viéndolas, las salvó de la pulverización industrial incorporándolas a los parques nacionales. Ni más ni menos.

Y me despido del todo con otro despistado, el yorugua Zitarrosa, que cantaba Pal que se va en Mexico, donde me encontre con sus notas saliendo del televisor del hotel en una noche, 30 pirulos mas tarde. Porque claro, ahora, como el viejito contreras, tengo nostalgia del pago... de ese pago mitico que no esta ni alla ni aca, que no se ve por la ventana, sino que camina dentro tarareando Cole Porter o Zitarrosa en el lugar deliberadamente equivocado.

sábado, 11 de abril de 2009

Conversaciones para fogón: El llamado de lo salvaje - parte I

Cuando pienso en cómo me fui a vivir a Chicago y lo que tuve que hacer para reinventarme a mí mismo durante 8 años, siempre pienso en un viejo documental de un viejo habilidoso, Dick Proenekke



Yo no tuve que cortar árboles con mis manos, pero sí "cortar cables" y montar una empresa sobre un cajón de cartón, una línea telefónica y unos pocos dólares que traje conmigo. Como el amigo del hacha, tuve que hacer solito lo que antes hacía con 12 o 14 más.

Mi "cabaña" era mi PC conectada al Internet con una Webcam. Mi hacha y cuchillo eran los programas con los que -solito- armé una nueva empresa, websites, atendí mis primeros clientes en España, Estados Unidos y casi toda América Latina.

Durante dos años viajé todos los meses a Madrid para montar una empresa combinada con toda Europa y dirigirla desde mi "cabaña" digital americana. Pasé casi un año en aviones y hoteles, conectándome con cables telefónicos con mis "armadas brancaleone" de colaboradores aislados en otras partes -de Madrid a San Francisco, de allí a Kiev-

Esto lo armé solo, 10 años atrás, filmando el curso con una cámara de control remoto mientras lo dictaba en Madrid con 10 personas conectandose además por Internet y coordinando con un coinstructor en Argentina mientras nos conectabamos por videoconferencia y un proyector en tiempo real. Yo cargaba en mis manos el control remoto de la cámara y un micrófono corbatero conectado a la laptop con el que desde Buenos Aires podían oir lo que se hablaba en la sala madrileña. Lo hice porque -como el viejo habilidoso- me la estaba jugando y no sabía que no se puede hacer...



Luego vinieron tiempos mejores, y comenzó la cosecha, pero cuando recuerdo esos tiempos, me viene siempre a la mente no la tecnología sino el tiempo que pasé de pibe leyendo fascinado a Verne y a Jack London, especialmente "El llamado de la selva" (que en inglés se llama correctamente "El llamado de lo salvaje")

Lo salvaje me sigue llamando, tengo nostalgia de mochila y de atardeceres y amaneceres con silencio y fuego crepitando en alguna parte.

Vayan preparando los borcegos...

Un abrazo

El Flaco

Una vueltita más por Alaska con el viejo habilidoso:

miércoles, 8 de abril de 2009

Arena y agua - Parte II: El viaje

Comenzó en una cena memoriosa, y terminó en un viaje memorable a las playas del aquí y ahora. Con el amigo Mario al volante , El Flaco de acompañante de "Cabalén", las canciones de asalto de The Mamas and The Papas y las ruteras de Busco mi destino, comenzó el viaje y la continuación de una charla que empezamos en 1968.
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Ya por Las Armas estábamos entrando en nuestro presente inquietante de toreros debutando en el último tercio de su corrida por este mundo, pensando dónde librarlo y cómo pasarlo.
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En Mar de las Pampas, buscamos a Liliana -vieja camarada de ruta-, instalada desde hace muchos años en el bosque para pintar y esculpir , pero nos recibió su "rope", una versión en esteroides del legendario Albóndiga, a la que Mario trató con mucho respeto, hasta que logramos convencerlo de que dejara el banco de plaza a los candidatos a jubilados.

Liliana no apareció, lo que nos dejó el resto de la tarde para dar una recorrida por los alrededores de su bulo rumiando las alternativas de plantar bandera definitiva en alguna parte de este lado del mundo -para Mario preferentemente con bosques y playa, para mí a tiro de un buen aeropuerto- y el bosquecito de Mar de las Pampas pareció tan acogedor como los médanos geselinos en los que nos ocultábamos de la partida.
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Hippie o pashá? Adiviná...
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La carpa contemporánea resultó ser una confortable cabaña con el indispensable asador, y las dos sillas para la amistad que reclamaba el amigo Thoreau. La tercera, para la sociedad, quedó afortunadamente vacía.

Allí, mientras caía la tarde, llegó el asado y los pensamientos se dirigieron hacia los cruces Las Armas y los Madariagas que vemos acercarse en nuestras vidas.
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Revisando la escena en el café
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Los amores, desamores y pasiones de los años mozos comenzaron a palidecer junto al descubrimiento de lo que habíamos aprendido de nosotros mismos tratando de mantenerlos vivos, olvidarlos o aprender a evitarlos.
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Bastó evocar qué difícil es que la vida real pueda sostener la intensidad de las ilusiones con las que jugamos nuestras escenas del bar de La Tregua creyendo que la vida era algo más y que esta podía ser la última oportunidad.
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Recordamos con nostalgia la emoción y con doloroso realismo la inevitable, evidente fugacidad de esa felicidad lírica que pocos -por ella dichosos y desdichados- experimentamos en la vida al "declararnos" -esa fórmula cyranesca y pre-psicoanalítica de desnudar el alma que usábamos en nuestros años mozos-
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Nada como un trago al atardecer junto al fuego en un bosque con ruido de pájaros y viento para que aclare por dentro.
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Volvimos conversando, lentamente, y yo me quedé pensando antes de tomar otro avión esperando otra vuelta.
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Durante el vuelo de vuelta, como los pescadores sueñan con la pesca, soñaba con una larga ruta recorrida en la libertad de la amistad y disfrutando el camino.

jueves, 12 de febrero de 2009

"Como los novios y los cobradores, yo siempre vuelvo" (Discepolin)



Asi se van (pero pueden volver en la memoria) , los grandes que una vez tuvimos. Bores y Dolina. Jugando al truco en una noche de caluroso verano. Me viene ganas de escuchar una de mis zambas favoritas, Añoralgias

... recordar las chuscas canciones con las que nos supimos reir de los boleros, los suicidas , alla en los tiempos dorados en los que la inteligencia se usaba mas seguido.