viernes, 20 de junio de 2008
Thoreau, nuestro abuelo maldito
Aqui esta mi amigo Henry David Thoreau, en su estanque de Walden en Massachussetts, puteando contra la esclavitud, la invasion de Mexico y recordando la obligacion moral de desobedecer al gobierno... en 1849, encontrado desde las nieves de mi Kilimanjaro personal, aqui en Chicago, el buen amigo Thoreau, cantado por el no menos amigo Bob Dylan, mientras recordamos que rebelarse contra la hijoputez sigue siendo una obligacion -y un acto saludable-.
Un abrazo
El Flaco.
sábado, 3 de mayo de 2008
Botellas al mar: Andanzas de Aurora y Julio
Buscando otras cosas, el Web me trajo unas botellas de los setentas a mi playa: alli encontre a Octavio Paz, Julio Cortazar y Aurora bailando a los saltos en la India, filmados -mientras bailaba, supongo- por Julio.
Encima, parece que Julio hizo muchos intentos de llegar al cine... incluidas las policiales. Aqui en Paris, no se salva de las balas
- Cortazar a los tiros
Pero ahora, que se deje de joder y nos cuente un cuento, que va:
- Continuidad de los parques
Es bueno escucharlo cada tanto. Hay gente de la que ya no se hacen mas.
Postada: cuando crei que todo estaba listo, me cayo este otro mensaje del mas aca, que vale poner en la entrada del Friso.
- Paseando mentalmente en Buenos Aires desde Paris
Y como lo que podria comentar ya lo escribio perfecto el muy maldito en Imagen de John Keats alla por 1949, lo cito derecho viejo porque resume y explica lo que siento cuando camino por Buenos Aires a solas:
"Venia de pasar largo tiempo junto a la Fonte Branda, despues, subi una calle, pero en realidad, la calle me subia, yo me dejaba estar poniendo apenas el movimiento."
Imagen de John Keats, Tierra de Siena, pagina 48
jueves, 20 de marzo de 2008
Entrada de prueba
Kimpy
lunes, 17 de marzo de 2008
Hubo una vez un Di Tella
Se abrió en 1963 y nos abrió a muchos los ojos, y -más importante- la cabeza.Yo estaba en la primaria cuando abrió la sede de Florida y me ilusionaba leyendo Primera Plana con happenings y minas como Nacha Guevara, Dalila Puzzovio y otras menos conocidas pero igualmente meritorias que podían estimular simultáneamente a mis hormonas y mis neuronas. He seguido toda la vida buscando y disfrutando de esa clase de mujeres, Dios y la Patria me lo demanden.
El Di Tella también me inició en la idea de que el arte puede -debe- a la vez expresar, rechazar y modificar la realidad. No la externa -esa es la excusa- sino la de uno. Destilarnos a nosotros mismos como un buen alcohol, hasta ser pura y exclusivamente lo que podemos ser y no quedarnos preguntándonos si esto era todo mientras se nos van apagando las luces en el camino de salida.
En el 68 vinieron -para mi- García Márquez con Cien años de soledad, Sábato con Sobre héroes y tumbas, Calvino con El Barón rampante y -levantando finalmente el telón- Cortázar con Rayuela
El Di Tella se convirtió en el árbol-símbolo donde nos podíamos subir como Cósimo. En la puerta de entrada al mundo a la vez adulto y juguetón de nuestras Magas y nuestras Amandas y sus cinco minutos para florecer.
Pasaron muchas otras cosas en Florida.
Pasaron encuentros y exposiciones que asaltamos con Mario y con Marito, con Duilio, con Adolfo, con Estela y Alejandra, Adriana y Tuti y Miriam y otras que la memoria protege con cariño.
Hubo Auditorio Kraft y Galería del Este. Hubo mucho Rubbers y sótanos con Wiskicius, Zitarrosa y Mercedes Sosa de a 5. Hubo cines escondidos con nuestros Brancaleones, Buenas Noches Alejandro, Deliverance, Cerezas Silvestres, Truffaut, Sras. Robinson, Zabrisikie Points y Easy Riders
con los que viajaremos para siempre por las largas y sinuosas calles que llevan hasta esa puerta.
Hubo Alejandra Pizarnik y hojas de hierba de Withman creciendo en Plaza San Martin para nosotros.
Nos tomamos el Gusanito con Jorge De la Vega, que sigue gusaneando y dibujandonos por dentro el dibujito.
Hubo Jorge Schussheim dandonos buenos consejos y guitarreadas que se prolongarían en la noche y en las playas. Hubo Il Musicisti y luego Les Luthiers.
Hubo Piazzolla y el quinteto, hubo Adios Nonino y también Reuniones Cumbre como fondo de memorables partidos de truco que me recordaste ayer, amigo Mario.
Todos esos y otros hermosos duendes entraron por las puertas del Di Tella, de Primera Plana y se instalaron dentro. Hoy muchos resplandecen colgados en las paredes del Malba y el Bellas Artes.
Todos resplandecen dentro mío cuando los miro.
miércoles, 5 de marzo de 2008
Y se va la primera...
Aqui los espero para ir haciendo la del hornero... Mario, Estela, Duilio, Alejandra y otros contribuyentes interesados en la causa.
Un abrazo
El Flaco
PD: pongan algun comentario en respuesta asi se que llegaron sanos y salvos..