"La patria del hombre es la adolescencia", me dijiste una vez mientras hablábamos de ilusiones y desilusiones -mas bien las segundas- entre los tiempos cuando nos conocimos y estos últimos en los que sin saber presentías que nos estábamos despidiendo.
Hace una semana me encontré cantando mentalmente "Antes y Después" , esa vieja favorita desde que escuchamos a Schussheim cantarla en un subsuelo antes de su primer disco. Esa con la que cantábamos a nuestras minas imaginarias y romantices de los 17. Y la compartí con Adriana que también se conmociono.
Y hoy me vino a la mente la letra de Sui Generis Canción para mi Muerte, que es para mi mal titulada, porque es la canción para el encuentro -que ellos hacen carnal y nosotros espiritual, porque la amistad de mejores amigos es mas profunda que el enamoramiento y tan descarnada que como ves, sobrevive a la partida física.
Como se que estas aquí siempre que dejo vagar mi pensamiento, aquí te la recuerdo
Hubo un tiempo que fui hermosoY fui libre de verdadGuardaba todos mis sueñosEn castillos de cristal
Poco a poco fuí creciendoY mis fábulas de amorSe fueron desvaneciendoComo pompas de jabón
Es larga la carreteraCuando uno mira atrásVas cruzando las fronterasSin darte cuenta quizás
Tómate del pasamanosPorque antes de llegarSe aferraron mil ancianosPero se fueron igual
Quisiera saber tu nombreTu lugar, tu direcciónY si te han puesto teléfonoTambién tu numeración
Te suplico qué me avisesSi me vienes a buscarNo es porque te tenga miedoSolo me quiero arreglar
Amen. La seguimos. Hasta la próxima amigo.



No hay comentarios:
Publicar un comentario