jueves, 11 de octubre de 2012
Viruta al piso
En la hora del olvido y de la oscuridad -como canta La Cigarra-, me encontre solo visitando salones de tango con tangueros de la edad de mi abuelo, bailando toda la noche para no pensar.
Sali del pozo gracias al tango que bailaban mis abuelos y mi vieja, y que yo tuve que aprender al borde de los cincuentas, cuando estaba pasado de moda, muerto de hambre y bailado en pirignundines pobres con minas y tipos viejos -setenta era la edad de entrada-.
Aqui, en la pelicula de Sally Potter (la version para adultos de Harry) sale un poco de lo que encontre y me salio entonces con mi amiga (de baile) Sue
Sacandole viruta al piso descubri que todavia tenia ganas, que habia otra gente excomunicada como yo, abrazandose y bailandose la vida entre whiskies y vinos, besos y puteadas.
Baile con los ensayos de los que iban a bailar al extranjero, baile de noche, solo, mal y bien acompañado, feliz y desesperado, horas y horas hasta que pare y me subi al avion que me llevo lejos para siempre.
Me encontré con una de Duvall que hizo el viaje al revés pero que vale la pena, aqui el descubrimiento del tango (y la mina)
Y aqui el encuentro del extraño con lo extraño, abrazado como dios manda
Y para completar el sacado de viruta, dejo a mi maestro (y amigo) Copes explicarlo con La Cumparsita
Un pequeño homenaje a otro de mis mundos salvavidas en la Reina del Plata.
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