Este film de animacion del National Film Board de Canada me recuerda a Norman McLaren -te acordas Estela de las funciones en el cinecito del Hogar Obrero del lado de Rosario que organizaban nuestras madres?- y nuestra infancia.
La he usado muchas veces para iniciar discusiones de Filosofia o simplemente para conectar a los que trabajan en cuestiones de detalle con las consecuencias y el impacto en el afuera de lo que hacen.
El mundo es un guante reversible que usamos medio a ciegas.
Pero ahora que estoy en la cuenta regresiva para el avion rumbo a la Reina del Plata y los amigos de la infancia y juventud -esa celula primitiva- desde esta otra galaxia en la que vivo, me viene a la mente esa rara armonia del mosquito en el brazo conectando el afuera -de donde vengo- con el adentro -adonde voy y me siento llamado-.
Asi como Borges encontraba el Aleph en un escalon oscuro de una casa de Buenos Aires, yo lo suelo encontrar en calles perdidas en las que soy a la vez presencia y fantasma de otras visitas muy anteriores.
Esto es para avisarles que vuelvo -como los novios y los cobradores- sin que me llamen, sin excusas ni remedio, para verlos una vez mas.
Un abrazo -y los dejo con el maestro Ravi Shankar (por el afuera) y Jacques Tati (por el adentro) que son los Ying y Yang de mi Cosmic Zoom-
El Flaco
Adentro -como me siento cuando camino por Buenos Aires-
Y en la vieja Costanera (hoy "reserva ecológica")
Afuera -como me siento cuando camino por otros pagos-
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